Maria Oliva Bonaldo nace en Castelfranco Veneto (Treviso)
el 26 de marzo de 1893.
     
     
 
Era Domingo de Ramos, dia siguiente a la fiesta de la Anunciación;
el nombre de Maria Oliva, que le dieron en el Bautismo, recuerda estas dos fechas.
           
             

El 22 de mayo de 1913, fiesta del Corpus Christi, Maria decide participar en la procesión eucarística. "... sentí la inspiración de ir ..." superando toda contrariedad.

Ella nos dirá:
"Allí el Señor me esperaba para pagarme de Señor"...

Cuando el sacerdote levantó la Hostia Santa para bendecir, no sé que me pasó, comprendí a Jesús, tuve una idea muy clara del Cuerpo Místico ...... volví a casa cambiada...".

         

Su respuesta al Señor fue inmediata....en las largas horas de oración, madura en ella la conciencia de la necesidad de una relación cada vez más profunda con Dios para volverse después capaz de evangelizar a los hermanos.

Mientras ella hubiera preferido quedarse con el Señor, El la empuja hacia "su Cuerpo Místico".

Es una incansable promotora de la vida de oración como premisa indispensable de fecundidad apostólica.

   
 

Los "Hijos de la Iglesia" estamos comprometidos a ser "Eucarístias" que caminan en el mundo.

         

 

¿Y de su amor a la Virgen María?

Era llamada por sus alumnas "la madre della Madonna".

Como "Hija de la Iglesia" quiere que cada comunidad sea distinguida con una invocación mariana. La Virgen Maria es de verdad su respiro y así quiere que sea para todos.

"Respiramos Maria" es el título de un libro en el que invita a vivir la vida cristiana confiando en Maria, imitando así el abandono de los niños, en el seno materno.